La manteca de karité refinada no aporta aroma ni pigmentación, lo que permite formular cremas antiedad, corporales, mascarillas, acondicionadores o incluso cosmética solar sin alterar fragancia o tono. Esta versatilidad ofrece total control en tus formulaciones profesionales.
Beneficios cosméticos sobresalientes
Hidratación intensa y nutrición profunda gracias a su riqueza en ácidos grasos (oleico, esteárico, linoleico) y vitaminas A, D, E y F. Refuerza la barrera cutánea, recupera flexibilidad y suavidad en piel seca o dañada.
Propiedades antiinflamatorias y calmantes, ideales para pieles irritadas, con picaduras, quemaduras leves, eccema o psoriasis.
Regeneración y cicatrización natural que ayuda a suavizar estrías, cicatrices y grietas.
Acción antiedad y antioxidante: antioxidantes potentes que combaten los radicales libres, estimulando colágeno y mejorando la elasticidad de la piel.
No comedogénica, adecuada incluso para piel grasa o con acné, ya que no obstruye los poros y deja una sensación nutrida sin residuo graso.
Protección ambiental ligera, incluyendo un efecto fotoprotector natural (SPF 3‑6) ideal para productos pós‑sol o cosmética solar complementaria.
Formulaciones recomendadas
Cremas faciales antiedad y corporales ultra suaves, equilibradas y sin color ni olor.
Mascarillas nutritivas, adaptables a múltiples bases y activos gracias a su neutralidad sensorial.
Acondicionadores capilares y bálsamos sin alterar fragancias ni pigmentos añadidos.
Cosmética solar complementaria, mejorando la textura y el confort.
Ingrediente cosmético. No ingerir. Uso exclusivo cosmético. Manténgase fuera del alcance de los niños. Moldeamos no se hace responsable por una inadecuada manipulación del producto.